Ayer y Hoy
Última actualización 01/09/2007@00:00:00 GMT+1
Es la playa de este pueblito gaditano –del municipio de Barbate– uno de sus especiales encantos. La de Pajares (1) son siete kilómetros de dorada y fina arena, de aguas limpias y cristalinas que se extienden bajo la sierra del Rentín (2).
En Zahara aún se respira el ambiente marinero –famosas eran sus almadrabas de atún–, que lo inundó durante siglos y que le dio nombre. Precisamente, el universal Cervantes situó a Carrizo, personaje de su obra La ilustre fregona, en las almadrabas del río Cachón (3).
Las más emblemáticas construcciones de Zahara son su palacio y recinto fortificado, Chanca Real de la Almadraba (4), y la iglesia parroquial del siglo XVII. El primero –residencia de nuestro universal escritor durante la temporada que estuvo allí–, declarado Bien de Interés Cultural y Lugar de Interés Etnológico, fue construido entre el XIV y el XV por los Duques de Medina Sidonia para servicio de las almadrabas. En la actualidad, este monumento se encuentra en muy mal estado, aunque el verano pasado se iniciaron las obras de restauración de algunos lienzos de la muralla.
Hace ya unos años que el turismo entró de lleno en el lugar y hoy es su motor económico. El dato es significativo: en verano multiplica por diez su población, que ronda los 2.000 habitantes. Y a pesar de que parece que la civilización del hormigón aún no se ha instalado en Zahara –no hay paseo marítimo y sus construcciones no son mastodónticas–, de que pasear por sus estrechas calles todavía resulta de lo más agradable, la infraestructura turística ha crecido y ha dado lugar a Atlanterra (5), un conjunto de lujosas urbanizaciones de chalés y hoteles levantados sobre una ladera.