De los siglos XI o XII ha llegado hasta nuestros días esta celebración que tiene lugar en el Santuario da Barca, junto a la Piedra de Abalar y la de dos Cadrís, en torno al segundo domingo de septiembre. Gentes de toda la Costa da Morte –A Coruña– se acercan hasta Muxía el día de la Novena y el de la procesión, tras la que hay almuerzo al aire libre, juegos y bailes tradicionales. Las dos jornadas siguientes continúan con el ambiente festivo, que culmina el lunes con la misa, en la que los marineros cantan la Salve Regina, y la romería que devuelve la imagen de la Virgen a su templo.