Ayer y Hoy
Última actualización 01/12/2007@00:00:00 GMT+1
En la comarca alicantina de la Marina Baja se encuentra esta población de origen musulmán, situada en lo alto de un peñasco, a 595 metros de altitud, y que fue declarada en 1974 Conjunto Histórico-Artístico.
Precisamente, en los años setenta El Castell de Guadalest comenzó a suscitar interés turístico, al ser considerado uno de los pueblos más típicos del interior de Alicante. Desde entonces y hasta hoy, sus apenas doscientos habitantes ven desfilar, durante los casi 365 días del año, a más de dos millones de turistas.
La localidad está dividida en dos barrios, el del Castillo (1), colgado en lo alto de la peña, y el del Arrabal (2), que se creó posteriormente y se extiende por la falda de la montaña. En el primero de ellos se conservan los mejores vestigios de su pasado: los restos del castillo de Sant Josep (3) –aunque rehabilitado hace unos años está muy deteriorado por los seismos que azotaron el lugar entre 1644 y 1748– , la iglesia parroquial (4), la Alcozaiba (5) –fortificación de la que apenas se conserva una torre– y la Casa Orduña –ésta es una de las familias más influyentes en la historia de El Castell–. Esta última fue adquirida por el Ayuntamiento y rehabilitada para albergar el Museo Municipal.
Como vemos al observar las fotos, poco ha cambiado la fisonomía de este pueblo alicantino en los últimos años. Su Plan General de Ordenación Urbana es muy estricto con la conservación y protección del conjunto. Por eso, caminar por sus calles nos permite admirar aún su arquitectura tradicional –casas de una sola planta, de fachadas blancas y adornadas con macetas–. Las construcciones que quedan fuera del casco histórico, tampoco desentonan con el conjunto, estando limitadas estéticamente, en volúmenes y altura.