A finales de diciembre, con la llegada de la Navidad, se extiende por todo el caso histórico de San Lorenzo de El Escorial un Belén con más de trescientas figuras a tamaño real. Éstas son elaboradas durante todo el año por los habitantes de la localidad madrileña con telas, papel, madera y vidrio. Se puede pasear entre los personajes y ver las diferentes escenas, decoradas con más de cuatrocientas plantas y flores reales.