Desde finales del siglo XIX, esta población navarra sirve de escenario al Misterio de Reyes, representación teatral sobre una tradición muy señalada en nuestra cultura. Se cree que, en sus orígenes, los rosarieros pudieron realizar una Adoración de los Reyes con la participación de algún zagal o zagala que recitaba versos populares. Pero desde 1900, año en que el capuchino P. José de Legarda recopiló y amplió éstos, se empezó a actuar con el texto que ha llegado hasta hoy.