Este peculiar carnaval de Silió, en Cantabria, tiene por objeto festejar la entrada del Año Nuevo y despedir el que se va. Hasta aquí acuden cientos de personas, que se mezclan con personajes del ritual ataviados con coloridas máscaras. Unos de los más conocidos son los zamarracos, que ahuyentan con su campano a los malos espíritus que vienen con el 2008. Llevan la cara pintada de negro, pieles de carnero y unos característicos sombreros picudos. También destacan el Oso con su Domador, la Pepa, el Viejo y la Vieja, los Tapajones y la Madama.