Antiguamente en los días del Carnaval, los marineros de la población de Arrecife, en Lanzarote, descendían de sus barcos para disfrutar en tierra de estos festejos. Hoy, la tradición de inflar los buches –vejigas de pescado curtidas– continúa cada año, aunque ya no son los pescadores quienes golpean con ellos a cuantos les salen al paso, sino los miembros de la Parranda de Buches.