Entre las celebraciones con más arraigo en esta población vizcaína se encuentra la Semana Santa, en la que los vecinos se vuelcan especialmente en la representación del Via Crucis. Unas cuatrocientas persona participan el Jueves y Viernes Santo en las escenas de La Última Cena, La Oración del Huerto, el Prendimiento de Jesús, el Juicio de Pilatos… y las procesiones de los Pasos, el Entierro y el Silencio.