Esta es una de las manifestaciones populares más significativas de Canarias, pues en ella participan gentes venidas de todas las islas, ataviadas a la usanza tradicional, entonando canciones populares y ofreciendo productos típicos. Declarada Fiesta de Interés Turístico Nacional, se desarrolla en torno al segundo domingo de julio, cuando llega el momento grande, la procesión por el casco antiguo de la ciudad tinerfeña, en la que carretas, parrandas y rondallas acompañan a San Benito Abad.