Ayer y Hoy
Última actualización 22/08/2008@12:54:06 GMT+1
A más de cuatrocientos metros de altura, a los pies de la sierra homónima, se levanta esta localidad malagueña. El caserío, típicamente andaluz, de trazado árabe y casas encaladas, cuenta con una larga historia a sus espaldas, en la que participaron activamente fenicios y griegos, romanos y árabes, hasta que en 1487 el pueblo se entregó a la monarquía cristiana. Desde entonces, la agricultura y la minería fueron el principal motor hasta que se inició el desarrollo del turismo en la zona y Mijas se convirtió en uno de los principales destinos de la Costa del Sol.
Además de los famosos burro-taxis –perfectos para recorrer sus empinadas calles–, su casco histórico, declarado Conjunto Histórico Artístico, nos sorprende por la belleza de su arquitectura, así como por sus notables construcciones: la iglesia de la Concepción (1), situada junto a la peculiar plaza de toros (2); los restos de la muralla (3), aprovechados para crear un hermoso rincón de jardines y miradores; el santuario de la Virgen de la Peña, una pequeña ermita excavada en la roca; y la ermita del Calvario (4), situada en la falda de la Sierra.
A pesar del crecimiento urbano experimentado en los años que median entre las fotos –en la actualidad hay 7.500 habitantes censados en este núcleo–, dentro de su Plan General de Ordenación Urbana se ha desarrollado uno Especial de Protección y Reforma Interior del Casco Histórico, que somete a un estricto estudio cualquier actuación que decida acometerse en los elementos que gozan de algún tipo de protección, como es el caso de la parroquia de la Inmaculada Concepción o los restos de la antigua fortaleza, a los que se aplica una protección integral. Según la normativa en éstos sólo se pueden realizar obras de restauración y conservación.