En la madrugada del 4 de octubre, los vecinos de Ahigal, en Cáceres, participan de los bailes populares con gaita y tamboril, que dan comienzo a las celebraciones del Santísimo Cristo de los Remedios. A media mañana se le hace una ofrenda floral y se le dedica una misa solemne en latín, tras la que la cooperativa agraria ofrece una comida, animada con tradicionales jotas. Todo termina con la procesión que devuelve la imagen del Cristo al humilladero y en la que se ejecuta el rito de echar la bandera.