Con motivo de la festividad de San Martín, la localidad leridana de Vilanova de Meià celebra, desde el siglo XIV, una feria de productos del campo –privilegio concedido por el rey Pere III de Cataluña y Aragón, y confirmado por Felipe I en el XVI–, en la que se hacía acopio de provisiones para pasar el invierno. Hoy, se la conoce como Feria de la Perdiz –pues el mercado de ésta es lo que más fama le ha dado– y tiene lugar el segundo domingo de noviembre, este año el día 9.