Editorial
Última actualización 27/04/2009@08:26:58 GMT+1
Pues sí que estamos notando esto de la crisis. En los meses de enero y febrero ha habido semanas en las que no hemos recibido ni una llamada, ni hemos hecho una reserva”. Pero esa casa rural de un pueblo de Extremadura, durante toda la Semana Santa ha tenido una ocupación del 100%, y parece que para el mes de mayo y junio tampoco tenían malas perspectivas.
Es cierto que la crisis ha llegado a todos los sectores y, por supuesto, también al turismo –uno de los principales motores económicos de nuestro país– que, en estas mini-vacaciones primaverales, ha arrojado unos más que mejorables resultados pues, según Exceltur, españoles y extranjeros –especialmente alemanes y británicos– han recortado en viajes. Los efectos de las crisis mundial han tenido serias repercusiones en este sector.
Pero ¿qué es del turismo rural? Mientras escuchamos a propietarios y gerentes quejarse de la situación, los viajeros nos las vemos y nos las deseamos para encontrar plaza en algún alojamiento cuando programamos un puente o un fin de semana especial.
Cierto es que en 2008 parece que el turismo de interior ya sufría los serios problemas económicos a los que nos enfrentamos y la ocupación cayó un 11%. Pero otro análisis de la situación nos lleva quizá a enfrentarnos con una realidad que ya se venía venir porque, a la recesión, se suma otro problema, como es el aumento incontrolado del número de alojamientos, además de que hubo menos puentes y las estancias fueron más cortas. Conclusión, y como demanda el presidente de ASETUR, Javier Herrera, desde las páginas del diario El País, las administraciones deben poner orden y dejar de subvencionar nuevas aperturas para que el negocio vuelva a ser rentable y cumpla con uno de sus objetivos fundamentales: la frenar la despoblación.
Bien, pues esperando que la situación comience a cambiar –en todos los sentidos–, Turismo Rural ha decidido poner a grandes males, grandes remedios y sigue de viaje por España recorriendo curiosos espacios naturales, como la murciana Sierra del Carche o la Sierra Norte de Sevilla; pueblos como Orgaz, destacada localidad toledana con importantes valores patrimoniales y culturales; refrescándonos en las mejores cascadas escondidas por nuestro país; o pedaleando por las calles de la bella ciudad de Córdoba.
Ya saben: no hace falta dar la vuelta al mundo para desconectar, divertirse y pasar unos días inolvidables.
Mila Fernández