Uno de los alimentos más representativos de la cultura gastronómica gallega –con más del 50% de la producción nacional–, la castaña, acaba de recibir el título de Indicación Geográfica Protegida. Así se garantiza el origen de estos frutos de sabor dulce y textura firme y no harinosa que se producen en el área de la comunidad autónoma de Galicia que se encuentra delimitada al oeste por la Dorsal Gallega y la Sierra del Xistral hacia el norte, abarcando varios ayuntamientos de las provincias de A Coruña, Lugo y Pontevedra, y todos los de Ourense.