la quiebra del grupo de viajes británico Thomas Cook en 2019? Miles de pasajeros quedaron varados en todo el mundo y nos recordaron que todos los imperios acaban cayendo. En 1924, aquella agencia lanzó en España un periódico ilustrado consagrado al turismo,
, de periodicidad trimestral. ¿Qué recomendaban sus prescriptores en el primer número? Pues la Semana Santa y la Feria de Sevilla, la mayestática isla de Mallorca, las ruinas romanas que salpican nuestra geografía y, por supuesto, encantadores hoteles, la mayoría de los cuales dejaron de existir hace tiempo.
Si este número de
Turismo Rural cayera en manos de un lector dentro de cien años, ¿qué diría de nuestras sugerencias? Queremos creer que las leería con interés y que suscribiría buena parte de ellas, igual que hoy hacemos con el libro V del Codex Calixtinus, obra del monje francés Aymeric Picaud que muchos consideran la primera guía de viajes del mundo, con jugosas curiosidades sobre el Camino de Santiago.
Los lugares cambian y cambiamos nosotros, pero la emoción permanece intacta. A su manera, seguro que el Homo Erectus, paladín de las primeras migraciones fuera de África, le comunicó a sus semejantes sus intenciones o le narró sus aventuras; y si hubiera sabido escribir, habría mandado un artículo para poner negro sobre blanco sus recuerdos.
Quizá esa sea nuestra principal motivación como viajeros: recordar, cuando ya nos cueste movernos, que también nosotros vimos mundo, amaneceres, ríos y palacios, que cegamos al gigante Polifemo en una cueva y nos tapamos los oídos para no sucumbir al hechizo de las sirenas.
Por cierto que ha sido un placer rendirnos a ellas en este número, qué le vamos a hacer. Como veréis, se nos han presentado en forma de Reservas de la Biosfera presentes en la Red de Caminos Naturales y también con la túnica mitológica de Aller, verde o blanca según la estación en que vayamos. Hemos rastreado el pasado minero del Alto Bierzo, en León, y hemos celebrado el cumpleaños del Parque Nacional de Cabañeros, entre Ciudad Real y Toledo.
Y curiosos por naturaleza, nos hemos preguntado qué hace falta para rehabilitar una casa rural, cómo instalar un comedero de aves –tan agradecido para nuestros visitantes alados en invierno–, cuál es el mejor destino para desplazarnos con mascotas o cómo podemos contribuir a la defensa y conservación de nuestro patrimonio a través de la Lista Roja de la asociación Hispania Nostra. Lectores de hoy y mañana, sentíos como en vuestra propia casa.
Y, además, un suplemento de regalo que nos acompañará en nuestro próximo viaje.
Un destino completo
Si te dijéramos que existe un lugar de Galicia donde el ti empo no solo se deti ene, sino que te espera? Olvídate de las rutas masifi cadas y adéntrate con nosotros en el Geodesti no Terra de Celanova-Serra do Xurés: un Geodesti no completo, que comprende un territorio mágico, de agua y ti erra, de termalismo y vesti gios romanos. Tierra de arrainos, de gente de la Raia, con una fuerte personalidad debido a la presencia –invisible– de la frontera. Donde se dan la mano patrimonio, naturaleza, termalismo y gastronomía. Hay lugares que no solo se visitan, sino que se sienten. Rincones donde la historia y la naturaleza han pactado una tregua eterna. Uno de ellos es el Geodesti no Terra de Celanova- Serra do Xurés, territorio en el sur de la provincia de Ourense (Galicia), que se autodefi ne como “pedra viva” (piedra viva). Y no es para menos. Pues es un mosaico de cumbres, aguas termales y un patrimonio monumental que susurra leyendas. Aquí la aventura se encuentra en la contemplación. Te esperan las cumbres majestuosas de la Serra do Xurés, que abrazan la frontera portuguesa como un Parque Natural y Reserva de la Biosfera Transfronteriza, un paraíso para el senderismo, con vistas que cortan la respiración. A sus pies, el legado romano brota en forma de aguas termales curati vas, invitándote a una desconexión ancestral. Es una ti erra donde la energía vital del paisaje se equilibra con la serena espiritualidad de su patrimonio: desde la grandiosidad del mosteiro de San Salvador de Celanova, cuna de poetas y santos, hasta los restos inconfundibles de la Vía Nova, la calzada romana que aún hoy traza el camino de la historia y sus castros e iglesias barrocas. Y lo visigóti co en la primera iglesia cruciforme visigoda de Santa Comba (BIC) de Bande. Por aquí pasa el camino de San Rosendo. Esta ruta jacobea, que sigue los pasos del propio santo, fundador de la villa de Celanova, atraviesa el Geodesti no, fundiendo la fe medieval con un paisaje espectacular. Galicia es una ti erra que exige pausa, un deleite que se saborea lentamente y se bebe a pequeños sorbos; y este territorio no es la excepción, ofreciéndonos en cada sendero la emoción de un descubrimiento intacto. Si bien viajar es un acto de voluntad personal, es vital mencionar que las infraestructuras actuales nos lo ponen más fácil que nunca. Gracias al AVE Madrid-Ourense, en poco más de dos horas, los visitantes pueden pasar de la capital a sumergirse en este Geodesti no, en un trayecto de apenas quince minutos desde la capital provincial. Este no es un viaje de paso, es una inmersión. Una oportunidad para reconectar con la autenti cidad, saborear una gastronomía que sabe a tradición, y descubrir por qué este rincón de Ourense es considerado uno de los secretos mejor guardados de Galicia. Prepara tus senti dos. Tu aventura en la esencia de lo sublime comienza aquí... Que no solo te lo cuenten.
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